Luces inteligentes, gestión y territorio: El "blindaje" de Llaryora en la Capital de cara al escenario electoral

El gobernador recorrió el nuevo Centro de Control de Alumbrado Público de EPEC. Detrás del anuncio tecnológico de las 165 mil luminarias LED se esconde una potente puesta en escena política: exhibir gestión eficiente, consolidar el bastión cordobés ante la crisis nacional y aceitar el trabajo en tándem con Daniel Passerini.
17 de junio de 2026RNRN

En política, ningún movimiento es casual y menos cuando el calendario empieza a devorarse los meses previos a un año electoral. La reciente visita del gobernador Martín Llaryora al flamante Centro de Control de Alumbrado Público Inteligente de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) fue presentada oficialmente como un hito de "modernización e inteligencia urbana". Sin embargo, bajo el cristal de la lectura política, la recorrida funcionó como un potente acto de pre campaña, diseñado para enviar mensajes tanto hacia el interior del justicialismo cordobés como hacia la oposición.

Acompañado por su ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López, Llaryora eligió el histórico y recuperado edificio de "La Colorada" para mostrarse activo, solvente y, sobre todo, en control de la agenda pública. El anuncio de la supervisión progresiva de 165.000 luminarias LED en la Ciudad de Córdoba —junto al dato de más de 13.500 focos ya reparados en la capital— no es solo un balance de servicios: es el núcleo de la narrativa electoral que el "llaryorismo" busca consolidar.

1. La mística de la gestión como contrapropuesta al relato nacional

Mientras el escenario político nacional cruje bajo el peso del ajuste, la quita de fondos a las provincias y la parálisis de la obra pública, Llaryora utiliza la estructura del Estado provincial para edificar un fuerte contraste. El mensaje implícito es directo al electorado cordobés: “En el resto del país las cosas se frenan; en Córdoba, el Estado planifica, invierte en tecnología y avanza”. Al calificar el Centro de Control de EPEC como una infraestructura "única en el país", el gobernador activa el histórico gen del "cordobesismo", esa identidad política basada en la eficiencia local y la autonomía respecto a los vaivenes de Buenos Aires.

2. Cuidar el "kilómetro cero": El blindaje de Córdoba Capital

Para el peronismo cordobés, la Capital provincial es el territorio que define elecciones. Llaryora, que cimentó su salto a la gobernación tras su paso por el Palacio 6 de Julio, sabe perfectamente que la intendencia de Daniel Passerini necesita mostrar resultados tangibles en los barrios. La inseguridad y la falta de servicios eficientes son los flancos más débiles que la oposición intenta capitalizar.

Al desembarcar con el plan de EPEC en la ciudad —financiado en el marco del programa conjunto de readecuación lumínica de 37.000 millones de pesos anunciado meses atrás—, Llaryora no solo apoya a Passerini; está blindando su propia base electoral. Una calle iluminada de manera "inteligente", capaz de reportar fallas en tiempo real, se traduce de inmediato en el lenguaje vecinal como una calle más segura. Es gestión dura, pero con un directo impacto micro-político.

3. Sintonía interna y proyección territorial

El acto funcionó también como un ordenador de la tropa propia. La presencia de segundas y terceras líneas de la empresa estatal y del ministerio de Infraestructura refuerza la idea de un equipo cohesionado y técnico. Además, la declaración del ministro Fabián López advirtiendo que este modelo de "ciudades inteligentes" ya se analiza para replicarse en otras localidades del interior no es menor: es la zanahoria política que el Centro Cívico le tiende a los intendentes del interior provincial para mantenerlos alineados bajo la promesa de federalizar la tecnología de vanguardia.

El software propio como bandera de soberanía técnica

Otro dato que el laboratorio de comunicación oficial se encargó de resaltar es que la plataforma de monitoreo funciona con un software desarrollado por equipos propios de EPEC, proyectando un ahorro de consumo energético de entre el 10% y el 14%. En tiempos donde el debate público gira en torno a la privatización o el achique de las empresas del Estado, Llaryora defiende el rol de EPEC mediante la eficiencia técnica. No se trata de "gastar más", sino de "gestionar mejor" con recursos nativos. Una postura pragmática que le permite dialogar con el votante de centro-derecha, clave en el esquema electoral de Córdoba.

Desafíos en el horizonte

Por supuesto, la estrategia de pre campaña basada en "recorridas de gestión" no está exenta de riesgos. La oposición (Juntos por el Cambio y las vertientes libertarias locales) rápidamente apuntará a que, detrás de la pantalla inteligente de "La Colorada", los usuarios cordobeses siguen afrontando tarifas de energía complejas y tensiones en el transporte público, como el pago fraccionado de aguinaldos en el sector.

No obstante, en la coreografía del poder, el gobernador se anotó un punto clave esta semana. Martín Llaryora demostró que piensa jugar el partido de la pre campaña desde el territorio, encendiendo luces en la Capital y buscando proyectar una imagen de previsibilidad tecnológica en medio de la penumbra de la macroeconomía argentina. La campaña aún no empezó formalmente, pero en Córdoba, el tablero ya está iluminado.

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