El estrecho más crítico del mundo se convierte en el epicentro de una disputa trilateral que amenaza la estabilidad energética y la arquitectura del comercio internacional en 2026.
Frente a fenómenos extremos más severos y recurrentes como el super Niño, la vulnerabilidad económica de las regiones productivas exige transicionar de la mera respuesta ante la emergencia hacia un esquema articulado de coparticipación pública y privada en el mercado asegurador.
El país busca transformar sus terminales pesqueras y marítimas mediante un modelo integral que concilie el crecimiento económico, la inclusión social y la preservación ambiental.