Seguridad hídrica en Mendoza: Intensifican los controles en las represas de los ríos Diamante y Atuel

El Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) supervisó el correcto funcionamiento de los sistemas de evacuación y alertas mecánicas en los complejos hidroeléctricos de San Rafael. Las tareas buscan blindar las estructuras frente a crecidas extraordinarias o eventos geológicos.
Infraestructura 25 de junio de 2026RNRN

San Rafael, Mendoza. – En un contexto marcado por la necesidad de garantizar la estabilidad del sistema eléctrico y civil en el sur mendocino, el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) llevó a cabo una exhaustiva serie de inspecciones y ensayos técnicos en los Complejos Hidroeléctricos de los sistemas Diamante y Los Nihuiles.

Los controles, encabezados por ingenieros de la Dirección Regional Cuyo Centro del ORSEP en conjunto con las empresas concesionarias HIDISA e HINISA, se centraron en evaluar la respuesta estructural y operativa de las presas ante escenarios críticos, tales como caudales extraordinarios causados por tormentas o posibles deslizamientos geológicos.

Pruebas de fuego en compuertas y telemandos

Durante las jornadas de fiscalización en el Sistema Nihuiles (sobre el río Atuel), los especialistas realizaron ensayos de apertura y cierre de las compuertas de cabecera de las tuberías forzadas en la presa El Nihuil. También se verificaron mediante accionamientos mecánicos y eléctricos los descargadores de fondo y de riego, componentes vitales para liberar agua de forma controlada si el embalse supera sus niveles seguros.

Las tareas se trasladaron luego a la Central "Ing. Juan Eugenio Maggi" (Nihuil I). Desde su sala de control, se auditaron las maniobras operativas mediante sistemas de telemando a distancia, evaluando la puesta en marcha de los generadores, el estado de los servicios auxiliares y la efectividad del sistema de alertas tempranas. Las inspecciones civiles e hidráulicas se extendieron también a las estructuras de las presas Tierras Blancas (Nihuil III) y Valle Grande.

Alertas tempranas en el Río Diamante

De forma complementaria, el monitoreo abarcó el Sistema Hidroeléctrico Diamante. En este sector, los técnicos auditaron las estaciones pluviométricas que transmiten datos de lluvias de forma remota desde el Cerro Diamante hacia la Central Los Reyunos. Estos dispositivos son la primera línea de defensa del sistema: permiten anticipar el volumen de agua que ingresará a los diques y planificar maniobras de evacuación antes de que se genere una situación de riesgo.

El dato: Tras los severos daños sufridos a principios del año pasado en las centrales Nihuil II y III debido a un temporal sin precedentes históricos, la Legislatura provincial declaró la emergencia del sistema. Esto vuelve cruciales las actuales tareas de auscultación y mantenimiento preventivo para asegurar la provisión de energía en San Rafael, General Alvear y Malargüe.

Tanto el organismo estatal como las empresas operadoras ratificaron que mantener la disponibilidad e idoneidad de los órganos de erogación (evacuación de agua) es la clave fundamental para asegurar la protección de las poblaciones y los ecosistemas productivos situados aguas abajo.

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