TotalEnergies y Holcim ponen en marcha la mayor planta solar flotante de Europa en Bélgica

​La infraestructura, ubicada en una cantera de la región de Valonia, marca un hito en la transición energética industrial mediante la reutilización de espacios mineros para la generación de energía limpia.
Mundo Corporativo23 de marzo de 2026RNRN

En un paso significativo hacia la descarbonización del sector industrial europeo, las compañías TotalEnergies y Holcim han inaugurado oficialmente el proyecto solar flotante más grande del continente hasta la fecha. La instalación se encuentra ubicada en la cantera de Obourg, situada en el municipio de Mons, Bélgica. Este proyecto no solo destaca por su escala técnica, sino por representar una solución innovadora a la creciente demanda de suelo para infraestructuras energéticas, aprovechando las superficies de agua de antiguas zonas de extracción que, de otro modo, carecerían de una utilidad directa en el corto plazo.

​La planta está compuesta por miles de paneles fotovoltaicos que flotan sobre la superficie de un lago artificial de la cantera, una disposición que ofrece ventajas operativas singulares, como la refrigeración natural de los módulos por la proximidad del agua, lo que incrementa su eficiencia en comparación con las instalaciones terrestres tradicionales. La capacidad de generación instalada permitirá suministrar una parte sustancial de la energía requerida por las operaciones de cemento de Holcim en el sitio, reduciendo drásticamente la huella de carbono de la producción de materiales de construcción y alineándose con los objetivos de neutralidad climática de la Unión Europea.

​Durante el acto de inauguración, representantes de ambas empresas subrayaron que esta colaboración es un modelo de simbiosis industrial. Para TotalEnergies, la planta refuerza su posición como un actor clave en el despliegue de energías renovables en mercados maduros, mientras que para Holcim supone un avance crítico en su estrategia de sostenibilidad, integrando fuentes de energía renovable directamente en su cadena de valor. La implementación tecnológica ha sido diseñada para minimizar el impacto visual y preservar el ecosistema local, garantizando que la convivencia entre la actividad industrial y la generación eléctrica sea armoniosa y sostenible.

​El éxito de la planta de Obourg sienta un precedente para otros países de la región que poseen extensas áreas de canteras y minas a cielo abierto inundadas. Al demostrar la viabilidad técnica y económica de la energía solar flotante a gran escala, el proyecto abre la puerta a una nueva categoría de activos energéticos que pueden ser replicados en diversos contextos geográficos. Esta iniciativa se suma a una serie de inversiones estratégicas en Bélgica destinadas a diversificar la matriz energética y fortalecer la seguridad de suministro mediante tecnologías de vanguardia que transforman pasivos industriales en motores de energía verde.

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