Mientras Argentina se debate la vida o la muerte buscando financiamiento internacional, Colombia está negociando un canje de deuda por naturaleza con Alemania para financiar su plan de transición climática de 40.000 millones de dólares.
¿Qué pasaría si pudiéramos proteger nuestros activos naturales? ¿Qué pasaría si también pudiéramos proteger y mejorar los beneficios que obtenemos de esos activos?
Con un fuerte enfoque en la consolidación de alianzas público-privadas y la resiliencia climática, el programa busca potenciar en el mercado internacional el valor de la algarroba, el chañar, el mistol y la tuna.
Frente a fenómenos extremos más severos y recurrentes como el super Niño, la vulnerabilidad económica de las regiones productivas exige transicionar de la mera respuesta ante la emergencia hacia un esquema articulado de coparticipación pública y privada en el mercado asegurador.