El Niño ya golpea al Cono Sur: cuánto podría costar y cómo respondería el mercado asegurador

Hay evacuaciones en Argentina y Paraguay, pérdidas climáticas millonarias en Brasil y temporales inusuales en Chile. Un escenario exploratorio estima que el impacto acumulado podría restar entre 0,3% y 2,5% del PIB de cada país, según su exposición y capacidad de respuesta. No son proyecciones oficiales ni pérdidas ya contabilizadas.
Economía20 de octubre de 2026RNRN

Buenos Aires, 20 de octubre de 2026. Las crecidas de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú ya obligan a evacuar a familias en Argentina y Paraguay. En Ayolas, más de 2.000 personas habían dejado sus hogares al 16 de octubre, según autoridades citadas por Associated Press. En Corrientes, más de 400 fueron evacuadas o se autoevacuaron, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud. Las lluvias también elevaron los caudales en el sur de Brasil y afectaron servicios y actividades turísticas en la frontera. Associated Press y OPS/OMS

La Organización Meteorológica Mundial prevé que El Niño siga intensificándose hasta diciembre y persista al menos hasta febrero de 2027. Para octubre-diciembre, proyecta una anomalía cercana a 3,7 °C en el Pacífico ecuatorial central. “Súper Niño” es una denominación informal para un episodio excepcionalmente intenso: no permite predecir por sí sola cuánta lluvia caerá en cada cuenca ni calcular las pérdidas económicas. OMM

El primer saldo todavía es incompleto

En Brasil, la Confederación Nacional de Municipios reportó R$12.600 millones en perjuicios económicos entre julio y septiembre y 6,9 millones de personas afectadas por distintos desastres climáticos. El balance incluye sequías, olas de calor, vendavales e inundaciones; no atribuye todos esos daños a El Niño. Confederación Nacional de Municipios de Brasil

En Chile, los temporales de octubre provocaron inundaciones, cortes de electricidad y daños en viviendas. La estación de Tobalaba registró hasta 146 milímetros de lluvia, según datos de la Dirección Meteorológica citados por la prensa. Todavía no hay una estimación nacional consolidada de las pérdidas económicas de esos eventos. El País

En Argentina y Paraguay, las cifras disponibles describen principalmente evacuaciones y crecidas, no el costo total de daños. Por lo tanto, el registro inicial combina variables diferentes: pérdidas económicas acumuladas por varios tipos de desastres en Brasil, lluvia y daños reportados en Chile, y población desplazada en Argentina y Paraguay. Aún no existe una cuenta comparable de pérdidas monetarias atribuibles al episodio para los cuatro países.

Un escenario de estrés para el PIB

La CEPAL calcula que un evento extremo podría reducir el PIB de América Latina y el Caribe en alrededor de 2% acumulado durante tres años, con cerca de la mitad del impacto concentrado en el primer año. Su intervalo de incertidumbre es amplio y el resultado corresponde a toda la región, no a cada economía del Mercosur. Para Chile, una investigación citada por la CEPAL estima que un El Niño extremo podría restar aproximadamente 0,5 puntos porcentuales al crecimiento, pero tampoco es un pronóstico específico para 2026. CEPAL, estimación regional y revisión de estudios económicos

A falta de modelos validados por país, la tabla siguiente presenta un escenario editorial de estrés, deliberadamente amplio. Estima una desviación acumulada del nivel del PIB entre 2026 y 2028 frente a un escenario sin el fenómeno. El extremo bajo supone que las lluvias y crecidas se mantienen acotadas y que las medidas de respuesta limitan las interrupciones. El extremo alto supone eventos repetidos, daños simultáneos a producción e infraestructura y una recuperación lenta. Las bandas se calibran con la estimación regional de la CEPAL y con la exposición relativa de los sectores de cada país; no son resultados de un modelo econométrico nacional.

PaísEscenario exploratorio de pérdida acumulada del PIB, 2026-2028Principales factores detrás del rango
Argentina0,9%-2,1%Inundaciones en el norte y la cuenca del Plata; afectación de producción, transporte y logística. Las lluvias también podrían beneficiar algunos cultivos si no causan anegamientos extensos.
Brasil0,4%-1,0%Inundaciones en el sur, exposición de ciudades e infraestructura y riesgos distintos de sequía, calor e incendios en otras regiones.
Paraguay1,0%-2,5%Crecidas, daños a hogares e infraestructura y elevada exposición de la agricultura familiar y la ganadería. El rango proporcional es mayor por el peso de esos sectores en una economía más pequeña.
Chile0,3%-0,8%Temporales, aluviones y cortes de servicios, además de posibles impactos en agricultura, pesca y energía. El punto de referencia publicado para un evento extremo es una reducción cercana a 0,5 puntos porcentuales del crecimiento.

Estos porcentajes no representan daños materiales ni indemnizaciones. Son una aproximación exploratoria a la actividad económica que podría dejar de producirse en el período, incluyendo efectos indirectos. Los daños físicos pueden ser mayores o menores, y no todos se traducen de inmediato en una caída equivalente del PIB.

El orden de magnitud merece prudencia especial en Argentina y Brasil, donde las lluvias pueden elevar la producción en algunas zonas y perjudicarla en otras. La propia CEPAL señala que, en Argentina, las precipitaciones podrían favorecer cosechas, pero también inundar campos y dañar infraestructura comercial. El impacto final dependerá de la región, el cultivo, la duración de las lluvias y la capacidad de evacuar producción.

Qué puede cambiar para las aseguradoras

En Paraguay, el Banco Central publicó instrucciones para denunciar daños en viviendas, comercios y vehículos tras el temporal del 3 de octubre. El sector informó un aumento de consultas y algunas compañías flexibilizaron plazos. No se ha difundido todavía un balance consolidado de reclamos o pagos. Banco Central del Paraguay y ABC Color

En Brasil, una ley aprobada en septiembre actualizó el marco del seguro rural, modificó el programa de subsidio de primas y previó cambios en el fondo suplementario de riesgos. Es una reforma estructural, no una medida que compense automáticamente las pérdidas actuales. Superintendencia de Seguros Privados de Brasil

Escenario probable para el mercado: más denuncias en las zonas afectadas, demoras en la inspección de daños y mayor demanda de liquidez para hogares y empresas asegurados. Si las pérdidas se repiten, podrían encarecerse las renovaciones o endurecerse deducibles, límites y condiciones en áreas de alto riesgo. Son consecuencias posibles, no cambios de tarifas ya confirmados. No hay cifras públicas regionales sobre siniestros asegurados, reservas o costos de reaseguro que permitan cuantificarlas hoy.

La cobertura efectiva dependerá de cada póliza y de los riesgos incluidos. En seguros paramétricos, el pago se activa cuando un indicador —como lluvia o temperatura— supera un umbral preestablecido; ese indicador puede no coincidir exactamente con el daño sufrido por cada productor. Para evitar desconfianza, el diseño requiere datos locales, condiciones comprensibles y primas asequibles. Los daños no cubiertos seguirán recayendo en las familias, las empresas y los presupuestos públicos.

La decisión inmediata

Argentina, Brasil y Paraguay son Estados Partes del Mercosur; Chile participa como Estado asociado. La cuenca compartida del Plata vuelve concreta la dimensión regional: las lluvias que elevan los ríos en Brasil pueden traducirse en inundaciones aguas abajo. El bloque ya tiene espacios para coordinar la gestión de desastres y el intercambio de información. Países del Mercosur

La urgencia está en mejorar las alertas por cuenca, publicar balances comparables de daños y facilitar la respuesta de aseguradoras y organismos públicos. Los rangos del escenario de estrés no son una cuenta final: son una señal para probar presupuestos, infraestructura y coberturas ante un evento cuya temporada todavía no terminó.

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