El reto de mover América Latina: Guarulhos marca el rumbo de la logística urbana regional

Brasil01 de agosto de 2026RNRN

El punto de inflexión de las metrópolis latinoamericanas

En las grandes metrópolis de América Latina, la logística urbana suele resentirse en el punto exacto donde chocan el crecimiento económico desordenado y un déficit histórico de planificación infraestructural. La distribución de mercancías en la llamada «última milla» —indispensable para abastecer comercios, industrias y millones de hogares— transita a diario por corredores saturados, zonas de carga improvisadas y normativas locales fragmentadas.

En este complejo panorama, la ciudad de Guarulhos —ubicada en la Región Metropolitana de São Paulo y sede del aeropuerto de carga más importante de Sudamérica— acaba de marcar un hito relevante con la conclusión de su primer Plan Integrado de Logística Urbana (PILU), elaborado con el soporte técnico y financiero de CAF – banco de desarrollo de América Latina y el Caribe.

Más allá de responder a una urgencia local, el proyecto coloca sobre la mesa una lectura profunda sobre los retos estructurales que afronta toda la región en materia de desarrollo urbano, competitividad y movilidad sostenible.

1. El diagnóstico de Guarulhos: Tres décadas de retraso estructural

Albergar el Aeropuerto Internacional de São Paulo-Guarulhos convierte al municipio paulista en una pieza clave de la red de comercio interior e internacional de Brasil. Sin embargo, su acelerado crecimiento demográfico e industrial durante las últimas décadas ocurrió sin una planificación integral de sus flujos viales.

Así lo reconoció abiertamente el alcalde de la ciudad, Lucas Sanches:

“Nuestra prioridad es mejorar la movilidad, un aspecto que no fue debidamente planificado en la ciudad durante los últimos 30 años. Las soluciones de logística y movilidad se traducen en una mejor calidad de vida para la población y en más oportunidades para el crecimiento económico”.

Esta paradoja de Guarulhos —ser un nodo logístico de clase mundial mientras arrastra cuellos de botella urbanos— es el fiel reflejo de lo que ocurre en ciudades como Bogotá, Lima, Ciudad de México, Santiago o Buenos Aires. En la mayoría de los centros urbanos latinoamericanos, los vehículos de carga pesada y mediana conviven en idénticas arterias con el transporte masivo de pasajeros y vehículos particulares, generando:

  • Pérdida masiva de productividad: Horas acumuladas en embotellamientos que encarecen el costo final de los bienes (costo logístico).

  • Deterioro del espacio público: Desgaste prematuro de carpetas asfálticas no diseñadas para tonelajes elevados.

  • Externalidades ambientales: Incremento de emisiones de gases de efecto invernadero y contaminación acústica en sectores altamente poblados.

2. Claves del PILU: Un enfoque de gobernanza, infraestructura y tecnología

El plan desarrollado en Guarulhos —que forma parte del Programa de Macrodrenaje y Control de Inundaciones del río Baquirivu-Guaçu (con una inversión de USD 96 millones firmada en 2020 con CAF)— no se limitó a un diagnóstico de gabinete. Se estructuró como una hoja de ruta operativa orientada a conectar obras físicas con gestión tecnológica.

Entre las medidas clave destacan:

  1. Creación de un Observatorio Logístico: Instancia permanente de gobernanza para monitorear flujos de carga en tiempo real y coordinar acciones entre el sector público y el privado.

  2. Organización de Corredores Estratégicos: Jerarquización de vialidades dedicadas al transporte pesado y optimización de zonas de carga/descarga en áreas comerciales e industriales densas.

  3. Infraestructura Complementaria: Obras de conexión vial como el puente de Inocoop y el viaducto de la avenida Natalia Zarif para desembotellar puntos críticos de tránsito.

  4. Digitalización y Tecnologías de Tránsito: Herramientas inteligentes para la gestión de la movilidad de mercancías y la disminución de tiempos de espera.

Como destacó Carlos Charme, representante de CAF en Brasil:

“Una logística urbana eficiente contribuye a que las ciudades sean más competitivas, promueve el crecimiento económico sostenible y mejora la calidad de vida. Con este plan, Guarulhos pasa a contar con una herramienta estratégica para orientar inversiones y articular actores”.

3. Los desafíos de fondo para la región latinoamericana

El caso de Guarulhos deja al descubierto cuatro lecciones y desafíos prioritarios para las administraciones subnacionales de América Latina:

  • Desarticulación entre uso del suelo y logística: Por décadas, los instrumentos de Ordenamiento Territorial (POT/POUT) priorizaron la zonificación residencial y comercial olvidando la logística de distribución. Reintegrar la logística a la planificación territorial es clave para evitar la proliferación de bodegas informales en zonas no aptas.

  • Gobernanza público-privada frágil: La logística urbana está operada en su mayoría por el sector privado, pero regulada por dependencias municipales atomizadas (tránsito, ambiente, obras públicas). Se requieren espacios permanentes de diálogo e indicadores compartidos.

  • Descarbonización de la última milla: Con el auge del comercio electrónico, el volumen de microentregas ha aumentado exponencialmente. La transición hacia flotas eléctricas, ciclocarga y hubs urbanos de consolidación es un imperativo frente al cambio climático.

  • Capacidad financiera subnacional: Los municipios requieren estructurar proyectos robustos para captar financiamiento multilateral (como el de CAF) que combine infraestructura dura (vías, puentes) con planificación blanda (planes de logística urbana, normativas y software).

Conclusión: De la congestión a la competitividad territorial

Como apuntó Julio Carrasco, ejecutivo principal de Desarrollo Territorial Sostenible de CAF, el mayor valor del PILU estriba en su capacidad de “integrar la planificación urbana, el desarrollo económico y la logística en una visión territorial común”.

En una región donde más del 80% de la población habita en áreas urbanas, la eficiencia logística dejó de ser un asunto puramente empresarial para convertirse en un indicador directo de equidad urbana y atracción de inversiones. El camino emprendido por Guarulhos demuestra que saldar décadas de rezago requiere rigor técnico, voluntad política de largo plazo y financiamiento estructural para transformar a los centros urbanos latinoamericanos en verdaderos polos de desarrollo sostenible.

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