En medio de un verano marcado por el calor extremo y la sequía, la ciudad polaca dio la bienvenida a decenas de miles de refugiados ucranianos en el último ejemplo de liderazgo frente a múltiples peligros naturales y provocados por el hombre.
El país busca transformar sus terminales pesqueras y marítimas mediante un modelo integral que concilie el crecimiento económico, la inclusión social y la preservación ambiental.