
El papel de los reaseguros y seguros frente a las catástrofes en Argentina

Con el aumento de catástrofes extremas, la importancia del reaseguro para brindar soluciones creativas de gestión de riesgos para desastres relacionados con el clima se ha vuelto clara a pesar de las preocupaciones de que algunos de estos riesgos puedan no ser asegurables.
“No es ningún secreto que las catástrofes naturales se han vuelto más frecuentes e intensas en los últimos años, lo que supone mayores amenazas tanto para las personas como para las economías de toda la región, destacó Marta Pereyra, Presidenta del Foro de Mujeres de las Américas, organismo que conduce el Programa Red de Ciudades Emergentes (RCE).
Añadió: “Instó a las empresas, a los Gobiernos Locales y a la sociedad en general a abordar el aumento constante de las pérdidas provocadas por desastres naturales como inundaciones e incendios forestales. Esto se produce en un momento en que los fenómenos meteorológicos extremos provocados por el cambio climático provocan un aumento del precio de las primas, lo que alimenta la preocupación de que algunas zonas se vuelvan inasegurables”.
Pereyra afirmó: “Se estima que menos del 20% de las pérdidas económicas regionales están aseguradas, lo que genera una gran brecha de protección que reduce la capacidad de las economías para recuperarse de los desastres y genera problemas en la cadena de suministro para las empresas. Con la creciente cantidad de desastres relacionados con el clima, ha aumentado la demanda de que el sector privado cubra esta brecha”.
Dado que el mundo corporativo sigue buscando oportunidades para participar en esquemas ambientalmente y socialmente beneficiosos, a través de ESG, finanzas sostenibles y RSE, Pereyra cree que "está surgiendo una clara oportunidad para el sector privado, como fuente de conocimiento, habilidades, herramientas y experiencia, y las organizaciones gubernamentales para alinearse para cumplir sus respectivos objetivos".
Por su parte, Peter Sundheimer, Secretario ejecutivo del Programa (RCE) expresó la necesidad de crear un mecanismo de resiliencia a través de colaboraciones público-privadas y modelos financieros combinados, donde los gobiernos locales y el sector de seguros compartan las pérdidas juntos, pudiendo proteger y enriquecer las vidas en todo la región, además de hacer que los seguros sean más asequibles y accesibles”.
De esta forma mencionó que cerrar la brecha sustancial de protección podría lograrse mediante una combinación de enfoques: transferir el riesgo climático utilizando soluciones de riesgo alternativas y reformulando la financiación humanitaria como una oportunidad de inversión comercial para el sector privado, en lugar de depender únicamente de la filantropía y las donaciones.
Finalmente, Sundheimer instó a qué los Gobiernos Locales, junto a las aseguradoras, reaseguradoras, pymes y cámaras empresarias a qué conformen Consejos Consultivos Empresariales de Gestión integral de Riesgos para evaluar y proyectar mecanismos de financiamiento para desarrollar o preservar infraestructura crítica.




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