Gobiernos Locales: Pasando del Riesgo al desarrollo urbano sostenible

La urbanización, combinada con la creciente frecuencia e intensidad de los peligros naturales asociados con el inicio del cambio climático, está contribuyendo a aumentar la exposición al riesgo en el Atlántico. Las ciudades y pueblos de la región sirven como centros de administración, prestación de servicios sociales esenciales e impulsores del crecimiento económico.
Sin embargo, debido a esta concentración de personas, infraestructura y actividad económica, los centros urbanos están muy expuestos a los peligros naturales y los riesgos del cambio climático. Muchos de los centros urbanos de la región están ubicados en áreas propensas a amenazas, como costas y llanuras aluviales.
Entendiendo que la resiliencia urbana es la capacidad de resistir y recuperarse de impactos inesperados asociados con los peligros naturales y el cambio climático. El aumento de la resiliencia frente a estos riesgos puede abordarse de forma más eficaz mediante una planificación y una gestión urbanas más sólidas. Considerar y responder a estos riesgos es una parte esencial de las estrategias proactivas de gestión urbana y los planes de desarrollo de infraestructura.
Por tal motivo, es aconsejable que los Gobiernos Locales avancen en la implementación y armado de programas de Gestión de Riesgos, donde se recopile información sobre peligros naturales y climáticos, con un análisis de sensibilidad sobre el funcionamiento de los servicios básicos, y finalmente adoptar una planificación y zonificación del uso de la tierra resiliente al riesgo.
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