Mundo Corporativo

MCDF y CAF destinan nuevos fondos para la sostenibilidad de América Latina y el Caribe

El Centro de Cooperación Multilateral para la Financiación del Desarrollo (MCDF) aprobó cuatro proyectos para CAF, totalizando USD 2,6 millones, con el objetivo de impulsar la seguridad hídrica en Ecuador y Perú, mejorar la integración de los países andinos, garantizar la sostenibilidad logística del Canal de Panamá y fortalecer la ciberseguridad en la región.
descarga (9)

El Centro de Cooperación Multilateral para la Financiación del Desarrollo (MCDF por sus siglas en inglés) aprobó cuatro proyectos para CAF -banco de desarrollo de América latina y el Caribe- que suman USD 2,6 millones y que contribuirán a mejorar la seguridad hídrica en Ecuador y Perú, la integración de los países andinos, la sostenibilidad logística del Canal de Panamá y la ciberseguridad en toda la región.

Comprometidos con el desarrollo sostenible y la integración regional, el MCDF y CAF desarrollarán cuatro proyectos para hacer frente a los principales retos ambientales, logísticos y tecnológicos que enfrenta América Latina y el Caribe. Estas iniciativas no solo pretenden mejorar las infraestructuras, sino también fortalecer las capacidades institucionales y fomentar la cooperación entre países, contribuyendo así a un crecimiento inclusivo y resiliente.

"El sur global requiere respuestas diferenciadas ––soluciones innovadoras, flexibles y con adecuada financiación para acompañar la triple transición verde, digital y energética, con marcado énfasis en el desarrollo humano. La alianza de CAF con el MCDF desempeña un papel clave en la construcción de un futuro más equitativo, competitivo y sostenible para la región", dijo Ignacio Corlazzoli, gerente de Movilización de Recursos y Alianzas Globales de CAF.

1005151-psod-annual-report-2025-1-0

El giro estratégico del Banco Asiático de Desarrollo: claves del crecimiento récord en inversión privada y desafíos a futuro

Mundo Corporativo

RN

Con un incremento del 38% en el financiamiento canalizado hacia el sector privado, el multilateral consolida un modelo basado en la movilización de capital comercial y la mitigación de riesgos, al tiempo que debe maniobrar ante un déficit regional de infraestructura de 1,7 billones de dólares y crecientes presiones climáticas.