La Ciudad anuncia más de 60 intervenciones pluviales y 18,5 kilómetros de nuevas tuberías. Sin embargo, especialistas e investigadores independientes advierten que, ante precipitaciones extraordinarias, la verdadera barrera no es el hormigón, sino la falta de mantenimiento preventivo, la opacidad de los datos y una coordinación metropolitana que sigue siendo una asignatura pendiente.