
Está la industria argentina preparada para el cambio climático?

La crisis climática está cambiando la forma en que vivimos y trabajamos.
Los efectos ya se están sintiendo en muchas empresas de la mayoría de los sectores, pero el cambio climático y la transición a un futuro de cero emisiones netas podrían crear nuevas industrias y nuevas oportunidades de crecimiento para las empresas, lo que generará nuevos empleos y podría revitalizar las economías.
Pero también hay un inconveniente: casi todas las industrias se ven amenazadas por los efectos del cambio climático, ya sea de forma directa o indirecta. Las empresas que estén pensando en las formas en que el cambio climático podría afectar a sus negocios deberían tener en cuenta los riesgos que, en líneas generales, se dividen en tres categorías: riesgos físicos, de transición y de responsabilidad.
Los riesgos físicos del cambio climático son amenazas inmediatas que provienen del medio ambiente. Entre ellos se incluyen las inundaciones, los huracanes, las sequías, los incendios forestales y otros peligros naturales que se ven exacerbados por el cambio climático y pueden causar daños físicos a las personas, las propiedades y la infraestructura crítica.
Los grandes fenómenos meteorológicos ya están teniendo un impacto en las empresas. Los daños causados ​​por desastres naturales globales en 2023 totalizaron 12.000 millones de dólares en pérdidas económicas en el país, de las cuales solo 1.000 millones de dólares estaban cubiertos por seguros.
El sector agrícola está particularmente expuesto a riesgos climáticos físicos. Las inundaciones y las sequías generalmente podrían suponer un riesgo para los cultivos y el ganado, al igual que el frío y el calor extremos. Esto último se ve reflejado en la actualidad del invierno extremo que está sufriendo la Patagonia. Con la caída incesante de nieve, se espera que con la entrada de la primavera comience una complicación adicional causado por el deshielo en la alta montaña causando diversos aludes en todo el área cordillerana.
Por tal motivo, es importante que el sector empresario comience a determinar junto a los gobiernos locales y provinciales una política clara para proteger las cadenas de suministros a través planes de mantenimiento y análisis de Riesgo de la infraestructura crítica.
Hoy Argentina tiene la posibilidad de avanzar y relanzar los Consejos Consultivos Empresariales de Gestión de Riesgo de cada Región con el fin de evitar mayores impactos en sus finanzas ante el avance del cambio climático.


El pragmatismo de Pekín: la ruta gradual y los dilemas de la transición verde en China

El impacto del temporal en la Argentina y la urgencia de la adaptación climática

Alerta en la «Torre de Agua» de Europa: El acelerado derretimiento de los glaciares suizos y la crisis hídrica que se avecina


El quiebre de la linealidad pampeana: Dinámicas climáticas no estacionarias y obsolescencia del diseño de infraestructura en Santa Fe

El veneno invisible que desafía a los derechos humanos: la ONU alerta sobre el impacto irreversible de los “químicos eternos”

El dilema del real estate ante la crisis de asegurabilidad: DAIA inicia el piloto del modelo de estrés climático IRIU

Neuquén frente a la encrucijada climática de Vaca Muerta: el precio de la descarbonización en la era del GNL exportable

Dependencia digital, choque energético y brechas internas: la encrucijada de los USD 12.000 millones en América Latina
